Las rondas diarias en ingeniería clínica son inspecciones sistemáticas y proactivas diseñadas para verificar la funcionalidad y la seguridad de los equipos médicos antes de su uso con pacientes. Son una herramienta estratégica de Tecnovigilancia proactiva . Cuando están bien estructuradas, reducen eventos e incidentes adversos, mejoran la disponibilidad de equipos médicos y fortalecen la cultura de la seguridad hospitalaria.
En muchos hospitales de Latinoamérica, el equipo de ingeniería clínica termina siendo “los que apagan los incendios”. Un monitor que falla en la UCI o un ventilador que se apaga en urgencias, allí estará un ingeniero para resolver. Pero el rol del ingeniero biomédico va más allá de reparar. Las rondas diarias son esa herramienta clave para prevenir problemas, no sólo reaccionar.
Al iniciar el turno, la certeza de que el equipamiento médico está listo para operar no es un lujo, es una necesidad vital. Reducen riesgos, mantienen equipos disponibles y fortalezcan la seguridad del paciente. Pero, ¿estamos haciéndolo bien? ¿O solo estamos llenando papeles para cumplir? En este artículo, profundizaremos en cómo esta práctica impacta directamente en la seguridad del paciente y por qué digitalizarla es el paso que tu institución necesita dar.
Si te interesa llevar estos conocimientos a la práctica y debatir con colegas de toda Latinoamérica, te invitamos a nuestra próxima charla en vivo sobre Rondas Diarias, un espacio diseñado para compartir experiencias reales y elevar el estándar de nuestra profesión.
¿Por qué las rondas diarias son críticas para la acreditación y la seguridad clínica?
Las ronda diarias con criticas por que permiten detectar fallas antes de que se conviertan en eventos o incidentes adversos aseguran el cumplimiento de normativas de tecnovigilancia en LATAM y garantizan la continuidad del servicio del hospital.
Si bien es cierto que no existe una norma regional que diga textualmente que deben hacerse “rondas matutinas o vespertinas” en ingeniería clínica, la realidad operativa de Latinoamérica dicta otro ritmo. En la práctica, esta vigilancia proactiva se ha convertido en el estándar técnico para cumplir con los programas de tecnovigilancia y acreditación que imponen entidades como el INVIMA en Colombia, o la Resolución 3100 que pide disponibilidad total de tecnología. Es el cambio clave: de esperar a que alguien reporte un problema a detectarlo primero por medio de las rondas, garantizando la seguridad del paciente , transformando la obligación legal en una cultura de prevención real.
Un problema temprano se soluciona en minutos; uno tardío, genera reportes y estrés. Cuando un ingeniero camina por los servicios realizando una ronda, no solo está mirando equipos; está ejecutando un protocolo de vigilancia proactiva.
A diferencia de esperar una solicitud de falla, la ronda diaria nos permite detectar:
- Accesorios deteriorados (cables de ECG rotos, sensores de SpO2 dañados) antes de que lleguen al paciente.
- Baterías desgastadas que podrían fallar en un traslado crítico.
- Errores de usuario recurrentes que requieren capacitación inmediata
- Limpieza que puede afectar el funcionamiento normal del equipo
- Mal uso por parte del usuario
Esto impacta directamente en la disponibilidad de equipos médicos. Un equipo detectado con una falla leve en una ronda, puede ser reparado en minutos. Ese mismo equipo, fallando durante una cirugía, se convierte en un evento adverso y en una crisis para la institución. Al sistematizar este proceso, no solo se cumple con las normativas, sino que se promueve la seguridad del paciente.
¿Cuáles son los riesgos ocultos de gestionar rondas diarias en papel o sin trazabilidad?
Gestionar rondas diarias en papel probablemente genere pérdida de información, falta de análisis de tendencias, debilidad ante auditorias y mayor probabilidad de mantenimientos correctivos que son totalmente evitables.
Aun estando en la era digital, muchos hospitales todavía dependen de planillas físicas. Y aunque pueden funcionar, operativamente generan problemas graves:
- La "Ceguera" de Datos: Si tienes 300 reportes en papel, ¿cómo sabes cuál es la falla más recurrente del mes? Es imposible analizar tendencias manualmente. Pierdes la capacidad de tomar decisiones estratégicas de compra o renovación de tecnología.
- Fatiga de Alarmas y Falsos Positivos: Sin una lista de chequeo estandarizada en una app, el personal puede caer en la rutina de marcar "todo bien" sin revisar a fondo, solo para terminar rápido.
- Vulnerabilidad Legal: Ante un evento adverso serio, la autoridad regulatoria pedirá la trazabilidad del equipo. Si tu evidencia es un papel ilegible o perdido, la institución enfrenta sanciones.
- Tiempos Muertos: Entre que se detecta la falla en papel y se avisa al técnico responsable, pueden pasar horas. Horas en las que el equipo está parado.
¿Te suena familiar este escenario? Es una realidad común que discutimos activamente en nuestra Comunidad de Ingeniería Clínica en LATAM. Si aún no eres parte, este es el momento de unirte a la red más grande de profesionales que, como tú, buscan modernizar la gestión hospitalaria
¿Cómo transforma un CMMS las rondas diarias en inteligencia estratégica?
Un CMMS (Software de gestión de mantenimiento computarizado) convierte las rondas diarias en datos estructurados y automatiza órdenes de trabajo para tomar decisiones técnicas basadas en evidencia. Ahora, las estrategias no se basan en opiniones, se basan en números.
Herramientas como QS están diseñadas específicamente para el flujo de trabajo hospitalario. No es adaptar un software de mantenimiento industrial a un hospital; es usar una herramienta nativa para gestión de tecnología hospitalaria.
Esta transformación digital no es el futuro, es el estándar actual que las mejores clínicas de la región ya están implementando. Si quieres ver cómo tu equipo puede abandonar el papel y pasar a la acción digital hoy mismo, agenda una demo gratuita de QS CMMS y comprueba cómo las rondas diarias de mantenimiento biomédico se vuelven proactivas.
¿Cómo funciona la automatización del flujo de trabajo después de una ronda diaria?
La automatización permite que un hallazgo detectado durante la ronda genere una solicitud y su respectiva orden de trabajo, notifique al responsable y cambie el estado del equipo en tiempo real, eliminando los cuellos de botella comunicativos y reduciendo el tiempo de respuesta, y así se cierra el ciclo de gestión tecnológica, sin fricción.
Además, cada acción alimenta los indicadores y la confiabilidad del departamento. Y eso fortalece el posicionamiento estratégico del área de ingeniería clínica dentro de la institución.
Las rondas diarias construyen cultura de prevención
Las rondas diarias en ingeniería clínica no son solo una rutina. Son el primer escudo de seguridad del paciente. Si se realizan con rigor y trazabilidad, transforman la percepción del área; de los que solo arreglan los equipos, a los que garantizan la continuidad del servicio y gestionan el riesgo.
Si este tema resonó contigo, tal vez sea el momento de dar el siguiente paso. Puedes acompañarnos en la próxima charla en vivo sobre rondas diarias y escuchar cómo otros colegas están enfrentando los mismos retos que tú. También puedes hacer parte de la Comunidad de Ingeniería Clínica, un espacio construido entre colegas ingenieros de toda América Latica para compartir experiencias reales, dudas cotidianas y soluciones prácticas.
Y si tienes la seguridad de que ya es hora de llevar tus rondas al siguiente nivel, agenda un DEMO y mira cómo la tecnología puede ayudarte a trabajar con más claridad, más control y menos desgaste.
Ingeniería Clínica
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